Enséñame a leer. Quiero leer como leen los hombres y mujeres que rezan. No me importa si debo hacer movimientos y balanceos hacia adelante y hacia atrás. Quiero practicar la abstracción absoluta. Centrarme en la lectura tal como se centran en el juego los grandes jugadores. Me gustaría quedarme embobado, como se quedan los borrachos o los aturdidos con la mirada perdida. Quiero cultivar el ensimismamiento. Imitar al artista apasionado, al erudito entusiasmado, al sabio prudente y-por qué no- al loco obsesionado con una persona, un objeto o un pensamiento.
Quiero balancearme por encima de la mesa como los judíos que leen las Escrituras y no oyen ni miran ni sienten otra cosa, más que lo que están leyendo. Quiero leer con gozo, con la plena conciencia, con el aislamiento necesario y absoluto, sin la menor distracción, con cuerpo y mente tan despiertos a los que ayudan el entusiasmo y el placer al mismo tiempo. Con todas las ganas de descubrir las ideas con claridad. Sopesar y aprender palabras, frases, giros y significados que pueda hacer propios por la intensidad con que los abordo.
Y quiero abarcar lo que mi inteligencia me permita. O un poco más, si es posible. Para revivir lo que leo, para identificarme con todos los posibles sentimientos, para adquirir las experiencias que esa lectura me pueda transmitir.
Tanto quiero aprender a leer, que quisiera introducirme, cuanto sea posible, en la misma lectura, en el mismo texto, en la misma aventura, no sólo para vivirla, como deseo, sino también, aunque sea mucho pedir, para poder cambiar destinos, retocar escenas, asombrarme por paisajes que pueda ampliar, añadir o suprimir diálogos, provocar situaciones nuevas.
Soy consciente de mi gran osadía, aunque sé que no deja de ser un sueño. Conmoverme y ser capaz de conmover con la mayor naturalidad posible. Sin falsos esfuerzos. Sólo con la concentración interior por la que abogo, la concentración que anhelo. Sin miedo a la trágica felicidad y desgracia de la obsesión completa. Sin miedo a la locura de esa monomanía que pudiera llevarme a aprender a escribir como leo.
Enséñame a leer como deseo.